
Abandonaste tu nido sin darme a penas tiempo para enseñarte a volar, fueron inútiles mis esfuerzos por sujetarte y no me quedó más remedio que aceptarlo y contemplar de cerca tu vuelo torpe e inexperto, luchando para no perderte de vista.
Te creías capaz de llegar facilmente a tus sueños, pero eras demasiado joven y te costó lágrimas superar las barreras de la vida. Te orienté y aconsejé, pero nunca es suficiente...pues las vivencias se logran por uno mismo y así ha sido, hoy has vuelto a tu nido , donde sabes que estarás protegida, has venido a perfeccionar tu vuelo y no te defraudaré, vienes a recuperar fuerzas y a apoyarte en mí , pues sabes que te daré mi vida y no regatearé en esfuerzos.
Cuando llegue el momento volverás a mover tus alas, ahora con más ímpetu, con seguridad, llena de experiencias vividas que te han endurecido, con conocimiento, con sabiduría y tu viaje a esos sueños nuevos será más sencillo. Eres más ágil y has aprendido a sobrevolar y alzar el vuelo sobre todas las barreras que se interpongan en conseguir llegar a tu meta.
Eres como el guerrero que lucha y lucha sin tregua, cae herido y se levanta una y otra vez, pero cuando se acerca el momento de importantes batallas...vuelve a su refugio y primero descansa.
Eres grande y válida, estoy orgullosa de tí y sé que lo conseguirás.