
En las noticias, muchas veces hemos visto o leido las quejas de los ciudadanos por el escándalo y la suciedad que generan los grandes grupos de jóvenes que acuden todos los fines de semana a algún lugar determinado para disfrutar del "BOTELLON". Reproches por el abandono, por su comportamiento, por las grandes cantidades de alcohol que consumen sin control. Adolescentes y adultescentes que en su gran mayoria no disponen de independencia económica y les sale más barato invertir en garrafón.
Hoy he querido ver este tema desde otro punto de vista y creo que el problema que genera el Botellón, se ha convertido, de repente, en una insignificancia de fácil solución comparado con el que ahora os planteo...
Imaginar cada fin de semana, en cada ciudad de cada provincia, de toda España, intentar sumar la cantidad de jóvenes españoles que se reúnen en esas plazas o calles con su litrona...¿cuantos hay?
Alguno de estos mandamases que presumen de arreglar los problemas de nuestro pais, se ha parado a pensar...¿como vamos a hacer para darles a cada uno de estos jóvenes, que se cuentan por miles, su derecho al trabajo? ¿su derecho a una vivienda digna? ¿su derecho a formar una familia? ¿su derecho a una estabilidad para ser libres?.
Todos estos derechos están en la Constitución Española, la que juramos respetar por encima de todo. Los jóvenes son el futuro y deberíamos estar pendientes de ellos, de darles caminos a seguir, opciones y modos de vida con seguridad y oportunidades con garantias de Futuro.
Ellos se esconden tras sus auriculares con la música a tope, para no enterarse de lo que pasa, porque en realidad...¿Que motivaciones tienen para confiar en su porvenir?.

