martes, 1 de diciembre de 2009

Corazon Generoso


Para escribir sobre un tema, cualquiera que sea, hay que tener conocimiento de él, yo no los tengo, solo soy una ama de casa que escribe sobre lo que humildemente siente o piensa, provablemente muchas veces equivocada o falta de información. Me he dado cuenta de que muchos de mis escritos son idealistas, creo firmemente en el ser humano y me descoloca y llena de impotencia la injusticia, no concibo el mal ni puedo entenderlo, solo soy un grano de arena en una playa gigantesca, por ello admiro enormemente a todos aquellos que de un modo u otro, trabajan por ayudar a la humanidad.

¿ Cuantas veces hemos oido hablar de las ayudas humanitarias ? Por desgracia, gran parte del mundo las necesita, sea por las circunstancias que sean, unas veces por la falta de desarrollo, otras por las condiciones climáticas, y las más deplorables, por circunstancias que se pueden evitar, ya que son provocadas por el propio hombre, como las guerras o los conflictos religiosos o políticos.


Hoy mis letras van dirigidas a esas personas que se implican en hacer llegar, en distribuir, en administrar y en convivir con esos paises que necesitan ese apoyo y esas ayudas y también para los que están aquí, trabajando en centros de acogida recibiendo pateras y desamparados. Para los que rescatan las vidas del fuego, del mar, de la delincuencia, de la enfermedad, para todos aquellos que por su profesión protegen al ser humano. Ellos contemplan cada día los ojos del miedo, del dolor y de la soledad y sin embargo siguen al pie del cañón porque son Corazones Generosos que entregan a su prójimo, lo más valioso que poseen...su propia vida.


Tienen que surgir noticias como la de estos días, donde tres cooperantes han sido secuestrados, para que se conozca la labor y la entrega de sus protagonistas. Tampoco consigo entender la actitud de los secuestradores, interrumpen la labor de estas personas, que no tienen nada que ver con sus conflictos, solo están en su territorio para ayudar, son los que se ocupan de levantar a sus hijos del suelo para que no sean pisoteados, de curar sus enfermedades, de protegerles del hambre y del frio, incluso de darles educación y proyectos de vida. Los compañeros del convoy, están pensando en regresar, ¿que han conseguido con su secuestro? solo detener la ayuda para los más inocentes.
Como en otras ocasiones he dicho, démonos la mano y luchemos por la paz y el bien, sabemos hacerlo y la prueba está aquí....(pincha en el enlace, para ver el vídeo)

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