domingo, 6 de septiembre de 2009

Paréntesis Mediterráneo


Viajamos desde León hasta Benidorm. Largos kilómetros serpenteando por las llanuras de Castilla, observados por las lineales hélices de las torres eólicas y el brillo silencioso de los huertos solares, se ha perdido el encanto de los pueblos y sus gentes sentadas a la sombra, las nuevas vias rápidas solo nos dejan ver sus nombres escritos en los cientos de paneles de información, ya no podemos observar los campanarios de las viejas iglesias con los nidos de las cigueñas ni los rebaños de ovejas impidiéndonos el paso. Ya no paramos a beber agua en los caños frescos de las fuentes de piedra ni a mojar los pies en los riachuelos cantarines rebosados de risas infantiles .
Después de monótonos kilómetros adivinamos el paisaje levantino, diferente... árido, lejano, amarillo, con su cielo azul inmenso y lleno de preciosas construcciones arábigas que me encantan. Miles de casitas con cúpulas, con torres, con arcos de media luna, con columnas blancas, patios y flores y presidiendo el paisaje..."El Mar",quieto...templado...transparente, circundado por arenas calientes que nos obligan a correr a su encuentro y sumergirnos bajo sus tibias y relajantes aguas llenas de sal.
Dias de sol, de risas, de juegos, de playa , de familia, de calor. Noches cálidas, llenas de luces, de almas, de música, de espectáculo, de paseos y de estrellas.
Todo lleno de ilusiones y de deseos de compartir y disfrutar.

sábado, 29 de agosto de 2009

El Lazarillo


Cada día pasaba lentamente por delante de mi parcela, al principio casi no me había fijado en él, pero su constancia hizo que percibiera su presencia cada vez que se acercaba.
Primero recreaba su vista mirando a mi alrededor como si buscara algo o a alguien y después clavaba sus ojos en los míos durante largos segundos. Una tarde le sonreí y él respondió con otra generosa sonrisa, enseñándome sus dientes blancos y ligeramente separados, su piel estaba tostada por el sol, como si viviera al aire libre, sus piernas delgadas marcadas por los juegos inquietos de un niño de su edad.
Al día siguiente apareció acompañado por mis sobrinos, lo que buscaba eran compañeros de juego, volvió a sonreirme bonito, bonito. Al hablarle descubrí que su acento no era español, su piel , su pelo oscuro y sus ojos verde aceituna delataban una etnia gitana, concretamente portuguesa, se relacionaba bien y se entendía perfectamente con los niños, era como un lazarillo, avispado, pícaro, travieso e inteligente, en su actitud se percibía un respeto especial hacias los mayores, era educado y cordial, desde el principio se hizo dueño de mi simpatía y mi cariño.
Su estancia en el camping duró pocos días, pero con su expresividad y simpatía se ganó el aprecio de todos los niños de la pandilla.
Un pequeño recuerdo y un beso para Lordiño.

sábado, 25 de julio de 2009

Aromas de un día.


El primero al despertar, ese aroma a café recién hecho y a pan tostado que te invita a saborear la mañana, después el aroma del agua caliente y el jabón que te predisponen para una nueva jornada.
El perfume...el carmín...la humedad en el pelo ...y las prisas.
Un caminar rápido atravesando el parque y respirando el aroma del cesped recién cortado.
El típico olor de tu lugar de trabajo que te recuerda tus deberes y el aroma del saludo de tus compañeros que te indica que no estás solo.
Un descanso con aroma y sabor a frutas y sonrisas y de nuevo a seguir la tarea con aromas de trabajo que te satisfacen al verlo terminado.
El aroma de una comida casera cuando
tenemos apetito y los mil aromas y sabores de una sobremesa familiar que te llenan de orgullo.
El aroma de la ropa limpia recién planchada y la variedad de aromas naturales al dar un paseo por los entornos de la ciudad que te relajan y desconectan del bullicio diario.
El aroma del aire fresquito al oscurecer, de los niños jugando a lo lejos, de las risas con amigos, de un gesto de cariño que te evaden de la rutina y hacen cada día diferente.
El aroma que desprenden las estrellas cuando me dirijo a casa y ese aroma particular de mi hogar que me acoge, haciendo que me sienta segura en mi intimidad.
El aroma de unos pasos, de una conversación relajada, de unos ojos tras mi copa de vino, de unas manos y una piel que disuelven por completo mi soledad.
Y el aroma .....uummmmmmm....de unas sábanas límpias que me rinde y me duerme para volver a empezar.

viernes, 17 de julio de 2009

Vivir

LA VIDA ¿cuanto dura? ¿lo sabes? nadie lo sabe ¿verdad? es una cosa que nunca nos preguntamos hasta que la desgracia de perderla nos ronda de cerca y entonces nos damos cuenta de la importancia que tienen las pequeñas cosas y del tiempo que perdemos sin aprovecharlo y disfrutarlo, sin hacer lo que realmente deseamos.

Queremos vivir pero tenemos prejuicios para hacerlo, me dá miedo armarme de valor para decir lo que quiero decir, hacer lo que quiero hacer y sentir lo que quiero sentir, pero más miedo me dá terminar mi existencia sin haber dicho lo quiero decir, ni haber hecho lo que quiero hacer, ni sentido lo que quiero sentir, terminar con la sensación de vacío, de haber dejado mi obra, la obra de mi vida a medias, por no haber sabido aprovecharla, por no haber sabido vivirla.

Me preocupa dejarme llevar por la comodidad de la rutina y me asusta el deseo que siento de abarcarlo todo, de averiguar, de aprender, de experimentar, de buscar nuevas sensaciones, de querer percibir todos los matices de todo lo que me rodea.

Quiero estar atenta a todo y no perderme ni un solo detalle, quiero entregar y compartir lo que tengo de mí, coleccionar detalles y gestos de calidad y calidez humana, quiero tener un álbum infinito de fotos vivas, quiero emocionarme, reir y también llorar, quiero tener ilusiones que me permitan vibrar y proyectar alegrias, quiero emprender nuevas metas y cumplir mis sueños, quiero....quiero....

Quiero sentirme viva cada día, sin faltar ni uno solo...como cuando estoy contigo o cuando estoy con ellos o simplemente cuando estoy sola con mis cosas, con mis letras o mis telas...
Viva para siempre.

jueves, 9 de julio de 2009

La Amistad



Ella nunca exige, no pide explicaciones ni te hará reproches, ella te comprende y justifica en todo momento. Adivina lo que sientes sin preguntarte, es sincera y sutíl. No te atosiga a preguntas, solo escucha, comparte y te aconseja en tus problemas deseando contigo la rápida solución de ellos .

Ella espera pacientemente a que tú la necesites y se mostrará generosa y dulce, sin resentimiento por tu olvido, porque solo el sentir que te acercas ya la motiva y reanima para seguir a tu lado sin condiciones y sin pedir nada a cambio.

Ella sonríe con tus alegrías y te abraza en tu tristeza, no cabe en sí cuando te vé Felíz y tiene la increíble habilidad de hacerte sentir su presencia aunque se encuentre lejos.

Ella te hará reir, cambiará tus malos momentos por apacible sosiego, te prestará su hombro y te consolará con sus manos, siempre perderá de su parte para que tú ganes en la tuya.

Ella es fuerte a tus ojos, pero también te necesita, ella se preocupa y sufre en silencio cuando te distancias y se siente ignorada, cuando olvidas aunque solo sea con un gesto, demostrarle lo importante que es para tí.

Ella nunca te dejará solo... siempre estará contigo.

Y si estás leyendo esto, Tú tienes la mía.

viernes, 3 de julio de 2009

Mis Tierras




Vivo en Asturias desde que era una niña y me encanta esta tierra. Sus verdes paisajes, su magnífico mar, sus preciosas playas y también su persistente lluvia....me gusta correr bajo ella mojándome, sentir como resbala por mi pelo hasta mi cara y como poco a poco se va introduciendo por mi ropa hasta pegarse a mi piel. La frescura de sus bosques y el sonido de sus riachuelos, sus gentes y sus costumbres, toda ella es un paraiso natural y digna de ser visitada y amada como tal.
Por otra parte, soy mujer de tierra adentro y añoro mi sol, por eso deseo tanto, sobre todo en estas fechas, escaparme a mi Extremadura, sentir su luz abrazándome y ese calor que tanto me reconforta, el aire seco que se entretiene en curtir mi piel y en impregnarla con aromas de Jara. Su olor a tierra de horizontes lejanos, el murmullo de sus trigales cortejando a las amapolas, el alivio de la sombra de sus encinas y sus alcornoques, la tibieza del atardecer junto a las charcas donde acuden a beber y refrescarse todas las especies, las inmensas dehesas y los paseos nocturnos a la luz de la luna.
Cuando refresca la noche llega el momento de descansar...mi cabecera está situada bajo la ventana abierta y siempre me quedo dormida contemplando las estrellas, muchas veces las he visto fugaces y entusiasmada como una niña, cierro los ojos y pido mi deseo. Me identifico con estas dos tierras, pues aunque por mis venas corre pura sangre Extremeña, lo que mas quiero en este mundo son mis dos hijas y ellas llevan en las suyas la mitad Asturiana .
Hoy por hoy mi vida está aquí.

lunes, 22 de junio de 2009

Camping junto al mar.


Anoche él estaba enfadado...escuchaba su respiración agitada, inquieto, nervioso, como si presintiera un peligro y deseara escapar de su entorno, estaba muy cerca. El aire tambien zuñía y azotába las gotas de agua espesa contra los cristales de la ventana que había junto a mi cama...me quedé dormida.
La claridad del amanecer comenzó a filtrarse por las ligeras persianas de la caravana, todavía con los ojos cerrados me quedé escuchando...apenas le oía, ¿ya no estaba enfadado?, una vez más tenía que ir a verlo y sigilosamente, sin que nadie se enterara, me levanté, cogí mi chal y descalza corrí por el pequeño sendero entre los bungalows, hasta llegar a su encuentro. Allí estaba...silencioso, lejano, relajado, en plena calma, balanceando su azul extasiado, llamándome...esperándome. Caminé hasta su orilla y dejé que me acariciara con su espuma blanca.
El resto del día era un ir y venir de juegos y sonrisas con los niños, los baños en el agua fría de la piscina... los paseos por la playa recogiendo conchas, los ratos tirados en la arena tomando el sol, las duchas antes de cenar, el olor a gel perfumado, el brillo en la nariz, el relax del anochecer en la terraza, al fresquito y con aroma a sal, el beso de buenas noches y !las risitas culpables de un pedete bajo manta! jajajaja.
Esto sucedía cada día durante mi estancia en el camping de Bayona. Ya no puedo escribir nada más, tal vez fué un augurio de mi reciente soledad, el resto de los recuerdos permanecen nublados y solo hay dolor fundido en aquellos bellos paisajes de la Costa Gallega.